Recuperar tu identidad en la maternidad
A veces el sufrimiento no viene solo de lo que pasa, sino de cómo te hablas mientras lo atraviesas.
Muchas veces el malestar no nace solo de lo que ocurre, sino de la forma en que te tratas a ti misma mientras lo atraviesas.
La autoexigencia, el perfeccionismo y un diálogo interno duro pueden acompañarte desde mucho antes de la maternidad e intensificarse con ella. Quizá te cuesta poner límites, regular lo que sientes o sostener una imagen amable de ti misma.
Aprender a relacionarte contigo de otra manera no es un lujo: es la base desde la que afrontas todo lo demás.
Podemos trabajar juntas aspectos como:
- Autoexigencia y perfeccionismo
- Baja autoestima y diálogo interno crítico
- Dificultad para regular emociones
- Necesidad de control
- Dificultad para poner límites
Cómo trabajamos tu relación contigo misma
Identificamos los patrones de exigencia, culpa y crítica interna que te hacen sufrir y trabajamos para flexibilizarlos con herramientas basadas en la evidencia. El objetivo no es «obligarte a ser más positiva», sino tratarte con más respeto y comprensión.
También trabajamos la regulación emocional y los límites, para que puedas cuidarte sin tanta culpa y tomar decisiones más alineadas con lo que de verdad te importa.
Puede que te identifiques si...
En cómo te tratas
- Te hablas con más dureza de la que usarías con una amiga
- Sientes que nunca es suficiente, hagas lo que hagas
- Te cuesta descansar sin sentir que estás «perdiendo el tiempo»
- Necesitas controlar los detalles para sentirte tranquila
En tus relaciones
- Dificultad para decir que no sin sentir culpa
- Anteponer las necesidades de otros a las tuyas de forma sistemática
- Miedo a decepcionar o a no estar a la altura
- Dificultad para pedir ayuda
Cómo trabajamos juntas
Identificar el patrón
Ponemos nombre a la voz interna crítica y a las exigencias que te has ido imponiendo, muchas veces sin darte cuenta de dónde vienen.
Flexibilizarlo con herramientas concretas
Usamos herramientas basadas en la evidencia para tratarte con más compasión, sin que eso signifique «bajar la guardia» o dejar de esforzarte.
Practicar límites y autocuidado
Trabajamos situaciones reales de tu día a día para poner límites y cuidarte sin la culpa que normalmente lo acompaña.
Es un trabajo que suele beneficiarse de un proceso continuado, habitualmente de varios meses, ya que implica cambiar patrones muy arraigados.
Preguntas frecuentes sobre tu relación contigo misma
¿Esto es terapia o coaching?
Es terapia psicológica con herramientas basadas en la evidencia (TCC, ACT), no coaching. Trabajamos tanto el malestar emocional como los patrones que lo mantienen.
¿Hace falta estar embarazada o ser madre para hacer este trabajo?
No necesariamente, aunque muchas veces la maternidad intensifica estos patrones y por eso se trabajan juntos en este contexto.
¿Cuánto tiempo se tarda en notar cambios?
Depende de cada persona, pero muchas notan ya cierto alivio en las primeras semanas, aunque cambiar patrones más arraigados suele llevar más tiempo.
¿Puedo compaginar esto con terapia por otro motivo (embarazo, postparto...)?
Sí, de hecho suele trabajarse en paralelo, ya que la relación contigo misma atraviesa todas las demás áreas.
¿Necesito saber «qué me pasa» antes de empezar?
No, no hace falta que llegues con un diagnóstico o una explicación clara. Podemos ir descubriéndolo juntas durante el proceso.
Cuidar cómo te hablas a ti misma también es una forma de cuidarte.